El martes (19/11), el La Policía Federal arrestó a cuatro militares de alto rango y un agente federal como parte de una investigación sobre un presunto complot para asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. El supuesto plan se ideó tras la derrota del expresidente Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022. La operación forma parte de una investigación sobre un posible intento de golpe de Estado tras los resultados electorales.
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Los arrestos
Entre los arrestados se encuentran el general retirado Mário Fernandes y los oficiales militares Hélio Ferreira Lima, Rafael Martins de Oliveira y Rodrigo Bezerra de Azevedo, todos miembros de las Fuerzas Especiales. También fue detenido el agente federal Wladimir Matos Soares. Las detenciones se realizaron en los estados de Río de Janeiro, Goiás, Amazonas y Distrito Federal, con supervisión del Ejército brasileño.
Plano impreso en el Palacio Presidencial
La investigación reveló que el general Mário Fernandes imprimió un documento titulado “Puñal Verde y Amarillo” en el Palacio Presidencial. Este plan operativo de tres páginas detallaba el asesinato de Moraes, Lula y Alckmin, así como el arresto y ejecución de Moraes. Según se informa, el documento fue impreso en la oficina de la Secretaría General y estaba previsto que se ejecutara el 15 de diciembre de 2022, el día de la certificación de la toma de posesión de Lula.
Grupo de señales
Los sospechosos supuestamente utilizaron un grupo de chat en la plataforma Signal, llamado “Copa 2022” (Copa del Mundo 2022), para coordinar el complot. Signal, conocida por sus mensajes autodestructivos, se utilizó para ocultar las comunicaciones. Los miembros adoptaron nombres en clave basados en países como Alemania, Austria, Japón y Ghana para ocultar sus identidades. Los objetivos también recibieron apodos: a Lula se lo llamaba “Jeca”, a Alckmin “Joca” y a Moraes “Profesor”.
Orientación militar para manifestantes
La Policía Federal también descubrió evidencia de que los sospechosos estaban brindando orientación a los manifestantes que acampaban afuera del Cuartel General del Ejército en Brasilia después de la derrota electoral de Bolsonaro. Mensajes intercambiados entre el general Mário Fernandes y el teniente coronel Mauro Cid, ex secretario ejecutivo de la Secretaría General, corroboran esta implicación.
Encuentro en la Residencia de Braga Netto
Una reunión en la casa del general Walter Braga Netto, ex ministro de Defensa de Bolsonaro, fue identificada como el punto de partida del plan. Según la investigación, los sospechosos presentaron y aprobaron la estrategia operativa durante la concentración en Brasilia. Braga Netto no fue blanco de la operación del martes, pero sigue siendo investigado en la investigación del Supremo Tribunal Federal. Su defensa ha declinado hacer comentarios.
Fin de la amnistía para los golpistas
La revelación del complot de asesinato ha intensificado la oposición a una propuesta de amnistía para los involucrados en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023. El magistrado de la Corte Suprema Gilmar Mendes declaró que es “impensable” conceder una amnistía en este momento. La Policía Federal indicó que la operación no retrasará la conclusión de la investigación más amplia, que también investiga al expresidente Jair Bolsonaro.
Atentado en la Plaza de los Tres Poderes
La operación se produjo tras un atentado con bomba en la Plaza de los Tres Poderes de Brasilia ocurrido unos días antes. El miércoles (13), Francisco Wanderley Luiz, de 59 años, detonó explosivos en dos lugares antes de suicidarse frente al edificio de la Corte Suprema.El autor del atentado fue identificado como Luiz, cerrajero y ex candidato a concejal por el Partido Liberal (PL) en Rio do Sul (SC). Las explosiones, ocurridas alrededor de las 19:30, provocaron daños en su vehículo y en áreas cercanas a la sede del Poder Judicial. La gobernadora interina del Distrito Federal, Celina Leão, afirmó que Luiz había intentado ingresar al Supremo Tribunal Federal antes de detonar los explosivos.
Análisis:
La operación de la Policía Federal que destapó un supuesto complot para asesinar al presidente Lula, al vicepresidente Alckmin y al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes pone de relieve la creciente radicalización política en Brasil. La participación de militares y de un agente de la Policía Federal demuestra que los esfuerzos por desestabilizar el Estado de derecho se extienden más allá de las acciones civiles desorganizadas y alcanzan sectores estratégicos de la seguridad nacional. La impresión del plan de golpe dentro del Palacio Presidencial y el uso de tecnologías encriptadas como Signal apuntan a una estrategia estructurada y deliberada destinada a desafiar la legitimidad de las instituciones democráticas.
Este complot está directamente relacionado con los ataques antidemocráticos del 8 de enero de 2023, lo que ha intensificado los debates sobre la posible amnistía para los implicados. La creciente presión para que se tomen medidas decisivas se refleja en el rechazo del juez Gilmar Mendes a cualquier forma de amnistía para los partidarios del golpe. Las revelaciones también subrayan la urgente necesidad de una supervisión y un control más estrictos de las fuerzas de seguridad para evitar que hagan un uso indebido de las agendas políticas extremistas, garantizando su adhesión a los deberes constitucionales.
El gobierno del presidente Lula enfrenta el doble desafío de fortalecer la confianza pública en las instituciones democráticas en un contexto de creciente polarización. Además de brindar respuestas institucionales firmes, es crucial impulsar el diálogo político para aislar a los extremistas y promover la estabilidad gubernamental. Este episodio exige un liderazgo claro y estratégico, no solo para neutralizar las amenazas inmediatas sino también para fortalecer los cimientos de la democracia brasileña frente a los riesgos que plantean los movimientos radicales que aún están presentes en el panorama político.
Fuentes: A Folha de SP [1], [2], [3], [4], [5]; G1; El globo [1], [2], [3].



