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Según los medios de comunicación, Diferentes indicadores financieros comienzan a mostrar un empeoramiento en la percepción del riesgo fiscal en Brasil. El desanclaje de la meta de inflación, el aumento del dólar, la caída de los mercados bursátiles y el empeoramiento del riesgo país son algunos de ellos. Según economistas y analistas políticos, el deterioro de las expectativas es una reacción al avance de la propuesta de enmienda a la Constitución que creará beneficios sociales. La propuesta genera R$ 41 mil millones en gastos excepcionales hasta finales de 2022, con posibilidades de prórroga en los años siguientes.
Distanciamiento entre el objetivo y las proyecciones del mercado
Para los expertos, hay un indicador claro de este problema creciente: el distanciamiento entre la meta de inflación para el próximo año y las proyecciones del mercado. Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la percepción de riesgo fiscal ante un empeoramiento de las cuentas públicas. Mientras el Banco Central trabaja para cumplir la meta de inflación del 3,25%, el mercado ya proyecta un aumento de precios del 5,5%, por tanto, una diferencia del 69% (desanclaje).
Tasas de Interés
El aumento del riesgo fiscal ha llevado al gobierno de Jair Bolsonaro a pagar las tasas de interés más altas por la emisión de nuevos bonos de deuda pública desde el fin del gobierno de Dilma Rousseff. Los bonos gubernamentales llamados NTN-F pagan ahora una tasa de interés del 13,21%, la más alta desde abril de 2016. El Tesoro realiza subastas periódicas para la emisión de títulos de deuda pública. El objetivo es obtener recursos para financiar sus necesidades financieras, a cambio, los inversores reciben dinero de las tasas de interés. Un aumento en el costo de la deuda se reflejará en el esfuerzo que los futuros gobiernos deberán hacer para cumplir con estas obligaciones.



