Las fuerzas de la Policía Civil y Militar lanzaron la Operación Trinus la mañana del miércoles (10/06) contra el narcotráfico en el Complejo Maré, ubicado en la Zona Norte de Río de Janeiro. La operación incluyó seis acciones simultáneas dirigidas a diversas actividades delictivas, como narcotráfico, robo de carga, homicidio, robo y explotación sexual infantil. Las autoridades ejecutaron 56 órdenes de arresto y 42 órdenes de allanamiento contra miembros de la facción criminal Tercer Comando Puro (TCP). Al ingresar a las comunidades, los agentes fueron atacados a tiros, mientras que los delincuentes incendiaron barricadas para obstaculizar el avance policial. Como medida de precaución, las escuelas y clínicas de la zona suspendieron sus actividades durante la operación.
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La estructura operativa
El personal de la ofensiva pertenecía al Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) y a la Coordinación de Recursos Especiales (CORE), unidades de élite de las fuerzas de seguridad de Río de Janeiro. Durante la operación, los agentes incautaron armas de fuego, incluyendo fusiles y granadas, y desmantelaron dos plantaciones de marihuana y un laboratorio de procesamiento de cocaína. Los investigadores también descubrieron una operación de minería de criptomonedas, comúnmente conocida como "granja" minera, que operaba dentro de la comunidad.
Baile de Disney
Uno de los principales objetivos de la investigación es el “Baile Disney”, identificado por los investigadores como un componente clave de la estructura financiera de la facción. Según la policía, el evento funciona como un canal para la circulación de bienes robados, actividades de recaudación de fondos y el fortalecimiento de la influencia e imagen de la organización criminal en las comunidades bajo su control.
Seis frentes
La Operación Trinus es el resultado de meses de investigación llevada a cabo por la Comisaría 21 (Bonsucesso), con el apoyo de unidades de inteligencia. Las autoridades dividieron la investigación en seis frentes distintos, descubriendo lo que describen como una estructura criminal que se extendía mucho más allá del narcotráfico. Según los investigadores, la organización estaba involucrada en el robo de carga, la reventa de teléfonos celulares robados, intento de homicidio, delitos de violencia doméstica, posesión ilegal de armas de fuego y delitos relacionados con la explotación sexual de niños y adolescentes.
Robo de carga
La operación se centra en una red de robo de carga que, según los investigadores, se consolidó en Maré en los últimos años. De acuerdo con la Policía Civil, traficantes armados del TCP interceptaban camiones que circulaban por importantes vías de transporte como la Avenida Brasil, la Línea Roja y la Línea Amarilla. Utilizando motocicletas y vehículos de apoyo, los delincuentes rodeaban a los conductores, los amenazaban y los obligaban a entrar en comunidades controladas por la facción. Una vez dentro, la carga robada era transferida a otros vehículos. En algunos casos, los investigadores hallaron evidencia del uso de montacargas durante la descarga, lo que demuestra un alto grado de organización logística. Las autoridades alegan además que la mercancía robada se integraba a una red comercial más amplia, en la que se utilizaban negocios locales para almacenar, recibir y distribuir los bienes, creando una cadena económica vinculada al grupo criminal.
Cifras sobre el aumento de robos
Los datos recopilados durante la investigación ilustran la magnitud de la actividad delictiva dentro de la jurisdicción del Distrito Policial 21. Entre enero de 2020 y junio de 2026, las autoridades registraron 1,350 robos de carga en la zona. El mayor número se produjo en 2024, con 302 incidentes. En 2025, esa cifra se redujo a 194, lo que representa una disminución del 35.7%, una tendencia que la policía atribuye en parte a las investigaciones en curso. El robo de vehículos también siguió siendo un problema importante. Entre 2020 y junio de 2026, el distrito registró 4,328 vehículos robados. El pico también se registró en 2024, con 1,148 casos. En 2025, la cifra se redujo a 574 incidentes.
Los teléfonos celulares robados tenían una lista de precios.
Otro aspecto de la operación se centra en una red organizada dedicada al robo de teléfonos celulares y a la reventa de dispositivos robados. Según los investigadores, los delincuentes recibían armas de fuego y motocicletas de la facción para cometer los robos y debían cumplir objetivos establecidos por los líderes de la banda. A menudo, las víctimas eran obligadas a desbloquear sus dispositivos durante el robo, lo que aumentaba su valor en el mercado negro. Los testimonios recabados por la policía indican que un teléfono inteligente desbloqueado podía venderse hasta por R$2,500, mientras que los dispositivos bloqueados se vendían generalmente entre R$300 y R$600.
Análisis:
La Operación Trinus ilustra cómo el crimen organizado en Río de Janeiro ha evolucionado mucho más allá del narcotráfico tradicional. La investigación sugiere que el TCP ha desarrollado una economía criminal diversificada capaz de generar ingresos a través de múltiples mercados ilícitos, incluyendo el robo de carga, el robo de aparatos electrónicos, la posesión de armas y otros delitos. Esta diversificación reduce la dependencia de la venta de drogas y hace que las organizaciones criminales sean más resistentes a la presión policial. El descubrimiento de una logística estructurada, que incluye el uso de montacargas para la descarga de carga robada y redes de distribución organizadas dentro de la comunidad, indica un nivel de sofisticación operativa más propio de empresas criminales que de pandillas callejeras convencionales.
El plan de robo de carga descrito por los investigadores demuestra cómo la geografía estratégica puede transformarse en una ventaja criminal. El Complejo Maré está ubicado cerca de algunos de los corredores de transporte más importantes de Río de Janeiro, lo que permite a los delincuentes interceptar rápidamente vehículos comerciales y trasladarlos a zonas donde la presencia estatal es limitada y el acceso es difícil para las fuerzas de seguridad.



