La incautación de fusiles de asalto por parte de la Policía Militar en el estado de Río de Janeiro en 2024 fue la más alta jamás registrada en la serie histórica. El año pasado, los agentes retiraron de circulación 638 de estas armas, lo que representa un aumento del 30 % con respecto al año anterior. Esta cifra supera los 610 fusiles incautados por todas las fuerzas de seguridad en 2023. Sin embargo, el Instituto de Seguridad Pública (ISP) aún no ha publicado los datos completos de incautaciones de 2024.
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Muertes por caída
El aumento en la incautación de fusiles de asalto contrasta con la disminución en el número de sospechosos abatidos durante enfrentamientos con la policía. De enero a noviembre de 2024, se registraron 659 muertes por esta causa en el estado, lo que representa una disminución del 19 % con respecto a 2023. Sin embargo, esta relación inversa solo se observa a nivel general; las regiones con mayor número de incautaciones de fusiles también registraron más víctimas mortales en operaciones policiales.
Batallones principales
Casi la mitad de las incautaciones de fusiles (46%) se produjeron en zonas cubiertas por tan solo cinco batallones de la Policía Militar (PM): el 41.º BPM (Irajá), el 14.º BPM (Bangu), el 15.º BPM (Caxias), el 18.º BPM (Jacarepaguá) y el 20.º BPM (Mesquita). Entre estos, tres batallones patrullan las zonas con mayor número de víctimas mortales en enfrentamientos policiales entre enero y noviembre de 2024, según informó el ISP: el 18.º BPM, con 71 víctimas; el 41.º BPM, con 54; y el 15.º BPM, con 51 fallecidos.
Principios de 2025
En 2024, el promedio diario de incautaciones de fusiles por parte de la Policía Militar fue de 1.7. Sin embargo, en los primeros cinco días de 2025, esta cifra se duplicó con creces. Del 1 al 5 de enero, la Policía Militar informó de la incautación de 18 fusiles, un promedio de 3.6 armas diarias. Este incremento sugiere una intensificación de las operaciones a principios de año, posiblemente como resultado de una estrategia para frenar la actividad delictiva o como reacción al aumento de la actividad de las bandas criminales.



