El gobierno del estado de Río de Janeiro publicó una licitación para la adquisición de 260 cámaras equipadas con reconocimiento facial, lectura de matrículas y sensores de alarma , destinadas al trabajo de la Policía Militar. Estas tecnologías aún no forman parte de la vigilancia estatal y representan una apuesta por la mejora de la seguridad pública. La compra, estimada en más de R$ 84 millones, prevé la adquisición de equipos más precisos, modernos y con mejor definición que los actuales.
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Primera etapa
En la fase inicial del proyecto, las cámaras se instalarán en autopistas, túneles y zonas costeras de la capital de Río de Janeiro. El nuevo equipamiento tendrá dos funciones específicas: un lote, equipado con software de reconocimiento facial, vigilará la zona costera desde Leme, en la Zona Sur, hasta Barra de Guaratiba, en la Zona Oeste; el otro, con software de lectura de matrículas, se ubicará a lo largo de las líneas Amarilla y Roja, y en los túneles de Santa Bárbara, Rebouças, Alaor Praça (Túnel Velho) y Zuzu Angel.
Centro de Control Integrado
Todas las cámaras nuevas estarán interconectadas al Sistema de Comando de Seguridad , adquirido en 2022 y ya instalado en el Centro Integrado de Comando y Control (CICC) de la Secretaría de Estado de la Policía Militar de Río de Janeiro (SEPM), desde donde se transmitirán las imágenes en tiempo real.
Nuestro análisis:
Esta nueva adquisición por parte del gobierno estatal es fundamental para ampliar la estructura tecnológica y de inteligencia enfocada a la seguridad pública. El nuevo sistema de monitoreo hará que las acciones policiales sean más efectivas. La idea es empezar por la capital y seguir hacia otras ciudades. Las imágenes capturadas por el nuevo equipo llegarán al centro de monitoreo de la misma manera que las tomadas por el equipo de la Municipalidad de Río. Sin embargo, dado que las nuevas cámaras están equipadas con software de reconocimiento facial, lectura de matrículas y análisis de comportamiento, esto amplía la cantidad de información disponible para los agentes de policía y puede mejorar la productividad policial, aumentando el número de arrestos y detenciones.
Fuente: O Globo



