La primera base de la Fuerza Municipal, una división de élite de la Guardia Municipal (GM) autorizada para operar con armas de fuego, se establecerá en Leblon, ubicada en la próspera Zona Sur de Río de Janeiro, cerca del Hospital Municipal Miguel Couto. A partir del martes 5 de agosto, comenzarán las obras de remodelación del terreno, que alberga una unidad de la GM desde 2010. Se estima que la construcción durará aproximadamente cuatro meses y requerirá una inversión de 2.6 millones de reales.
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¿Cómo será?
Las instalaciones contarán con áreas de acceso restringido y salas diseñadas específicamente para el almacenamiento de armas letales y no letales. El equipo no letal, como el gas pimienta y las granadas de gas lacrimógeno, se almacenará en una sala, mientras que un almacén independiente estará dedicado exclusivamente a las armas de fuego. Además, habrá un área designada con una caja de desmunición revestida de hormigón y rellena de arena, donde la munición podrá extraerse de las armas de forma segura y almacenarse o desecharse bajo condiciones controladas.
Selección del Sitio
La nueva base estará ubicada en la Plaza Nossa Senhora Auxiliadora, en la intersección con la calle Mário Ribeiro. Las autoridades seleccionaron este sitio estratégicamente, ya que el primer grupo de 600 agentes —que comenzará a patrullar en marzo de 2026— se destinará principalmente a operar en zonas de alto tránsito en toda la Zona Sur y el centro de la ciudad. Este despliegue forma parte de un plan más amplio para aumentar la presencia de la Fuerza Municipal en zonas urbanas clave.
4,200 Oficiales
El objetivo a largo plazo es conformar una fuerza de 4,200 oficiales para 2028. De estos, 1,200 provendrán de las filas actuales de la Guardia Municipal, mientras que el resto será contratado mediante contratos temporales. Estos puestos temporales tendrán una duración de hasta seis años y no requerirán exámenes de ingreso a la función pública. A medida que la fuerza se expanda, se prevé la construcción o renovación de al menos dos o tres bases adicionales en otras zonas de la ciudad, incluidas las zonas norte y oeste. El cronograma específico para estas expansiones aún no se ha definido.
Evaluación de emociones
Para asegurar que los candidatos sean aptos para las responsabilidades del servicio armado, se realizará una serie de evaluaciones psicológicas. Estas pruebas evaluarán nueve criterios, incluyendo la regulación emocional en situaciones de alto estrés, los niveles de agresividad, la concentración y la capacidad de toma de decisiones. Los oficiales seleccionados para unirse a la división armada recibirán un paquete salarial total de R$13,033, que incluye bonificaciones por los riesgos asociados con el uso de armas de fuego y las funciones de seguridad pública. De acuerdo con la legislación aprobada a principios de este año por el Ayuntamiento, el rol de la Fuerza Municipal se centrará en estrategias policiales preventivas y abiertas, y en abordar delitos menores como el hurto callejero y el robo de teléfonos celulares. Estos oficiales no participarán en operaciones policiales de alto riesgo en favelas o entornos similares.
Análisis:
La creación de la primera base armada de la Fuerza Municipal en Leblon representa una evolución significativa en el enfoque de Río de Janeiro hacia la vigilancia urbana. Al dotar a una división de la Guardia Municipal con armas de fuego e infraestructura especializada, la ciudad muestra una postura más firme en materia de seguridad pública en zonas de alta densidad y alto valor. Esta medida responde a la creciente preocupación por delitos callejeros como asaltos y robos de teléfonos, especialmente en barrios donde la seguridad pública es una preocupación política y económica importante.
La ubicación estratégica de la primera base en la Zona Sur y la priorización de una vigilancia policial visible y preventiva sugieren un enfoque disuasorio en lugar de acciones reactivas o represivas. Al excluir explícitamente las operaciones en zonas de alto riesgo como las favelas, la política también parece establecer una línea divisoria entre las responsabilidades policiales municipales y estatales. De cara al futuro, el éxito de la Fuerza Municipal dependerá no solo de su eficacia táctica, sino también de su capacidad para gestionar las expectativas legales, éticas y sociales en un panorama de seguridad ya fragmentado.
Fuentes: A Folha de SP ; El Globo.



