La región de Rio das Pedras, Gardênia Azul y Muzema, ubicada en la Zona Suroeste de Río, puede convertirse en el punto de partida para la recuperación de territorios largamente dominados por el crimen organizado., según lo determinado por el Supremo Tribunal Federal (STF) en la sentencia “ADPF das Favelas”. Esta zona se ha convertido en un símbolo de la compleja relación entre la ausencia del Estado, el crecimiento urbano y el control de la delincuencia en Río de Janeiro. El gobierno estatal está considerando lanzar la fase piloto de la iniciativa de reocupación en Itanhangá, una zona que tiene importancia no sólo simbólica sino también estratégica para las fuerzas de seguridad pública y para las organizaciones criminales que buscan consolidar su influencia. El proyecto se considera un hito potencial en la restauración de la presencia institucional, la reconstrucción de la confianza pública y el restablecimiento del estado de derecho en una de las regiones más disputadas de la ciudad.
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Región Estratégica
Esta zona se considera estratégica por tres razones principales: la coexistencia de los principales grupos criminales de Río (Comando Rojo, milicia y Tercer Comando Puro), su posición entre Recreio y el Macizo de Tijuca—formando un corredor que facilita las rutas de escape y la logística—y su concentración de expansión urbana y económica zonas con densas poblaciones.
Dominio CV
En los últimos dos años, el Comando Rojo (CV) ha atacado al menos diez comunidades de la nueva Zona Sudoeste como parte de una ofensiva para establecer un “cinturón de control” que se extiende desde Recreio dos Bandeirantes hasta el Macizo de Tijuca. Esta estrategia pretende asegurar un corredor territorial posibilitando vías de escape a través de la Floresta de Tijuca y ampliando al mismo tiempo el acceso a áreas urbanas y económicas en expansión.
TCP
Mientras tanto, milicias y miembros del Tercer Comando Puro (TCP) han fortificado sus posiciones, convirtiendo la zona en una de las zonas de conflicto más volátiles de Río. Comunidades como Muzema, Morro do Banco, Sítio do Pai João, Tijuquinha, Gardênia Azul y Rio das Pedras (este último considerado la cuna histórica de las milicias de la ciudad) siguen estando muy disputadas.
Milicia
Actualmente, el control paramilitar en la zona se extiende principalmente sobre Curicica, Dois Irmãos, Colônia y Rio das Pedras, mientras que la CV avanza hacia otras partes de la región. Morro Dois Irmãos, en Curicica, se ha convertido en uno de los focos de conflicto más intensos. A finales de septiembre, traficantes de Cidade de Deus intentaron invadir la comunidad, pero fueron repelidos durante una redada policial que dejó seis miembros del CV muertos.
Disputas y arrestos recientes
El lunes (13/10), la Policía Militar detuvo a 14 presuntos milicianos en Jacarepaguá y confiscó 12 fusiles, 43 cargadores, dos pistolas y un revólver en un edificio sin terminar en la Colonia Juliano Moreira, Curicica.Según la policía, los sospechosos aparentemente formaban parte de un grupo liderado por el líder de la milicia André Costa Barros, conocido como André Boto, quien se encuentra en prisión desde 2021. Supuestamente, su misión era prevenir nuevas incursiones del CV. La operación, con armas incautadas por un valor de R$1 millón, formaba parte de la Operación Contención, cuyo objetivo era frenar la expansión de las facciones en la Zona Suroeste.
Plan de Gobierno
Según el secretario de Seguridad Pública de Río, Víctor Santos, la La decisión de lanzar el proyecto de reocupación en la Zona Suroeste refleja tanto el potencial de crecimiento económico de la región como la necesidad de restaurar la presencia estatal en territorios dominados por grupos armados. Santos enfatizó que el foco económico de Río se ha desplazado gradualmente del centro de la ciudad hacia esta zona en expansión.
Artículos principales
Entre las 18 medidas ordenadas por el Supremo Tribunal Federal (STF) para reducir la letalidad policial y mejorar la transparencia operacional, tres tenían plazo de cumplimiento el miércoles (15/10). El gobierno estatal informó que todo se cumplió:
- Cámaras corporales y de vehículosTodos los agentes de la Policía Militar y las unidades centrales de la Policía Civil utilizan estos dispositivos. Para finales de noviembre, cada vehículo deberá estar equipado con tres cámaras.
- Ambulancias en operaciones:Las fuerzas de seguridad cuentan actualmente con 12 ambulancias, dos de ellas blindadas, disponibles para su despliegue durante misiones policiales.
- Cuidado de la salud mental:El Gobierno afirma que ya existen servicios de apoyo psicológico para el personal de seguridad pública.
Análisis:
La reocupación planificada de la Zona Suroeste de Río, en particular en Rio das Pedras, Gardênia Azul y Muzema, representa una de las iniciativas de seguridad pública más ambiciosas de los últimos años. Estas zonas han operado durante mucho tiempo bajo una estructura de poder paralela, donde la ausencia del Estado permitió que facciones criminales —principalmente milicias y el Comando Vermelho— dominaran la vida cotidiana, regularan las economías locales y controlaran el acceso a servicios esenciales. La iniciativa, surgida a raíz de la sentencia "ADPF das Favelas" del Supremo Tribunal Federal, señala un intento institucional por reafirmar la gobernanza legítima y restaurar la legitimidad del Estado en territorios históricamente abandonados por las autoridades públicas.
La configuración actual del poder criminal en la región demuestra la magnitud del desafío. La coexistencia de grupos rivales —el Comando Rojo, las milicias y el Tercer Comando Puro— ha convertido la zona en un campo de batalla dinámico. La estrategia de expansión del Comando Rojo hacia el Macizo de Tijuca busca asegurar corredores estratégicos y activos económicos, mientras que las milicias permanecen atrincheradas en zonas como Curicica y Rio das Pedras, donde tienen un profundo arraigo social y económico.



