El gobierno de São Paulo lanzó, el miércoles (22/05), una licitación para contratar 12,000 nuevas cámaras corporales para la Policía Militar. La contratación aumentará en un 18% el número de equipos a disposición de los agentes de seguridad. Sin embargo, ha sufrido importantes cambios con respecto al sistema actualmente vigente, a partir de ahora la grabación de vídeos por parte del equipo deberá realizarse de forma intencionada, es decir, el policía será el responsable de elegir si registra o no un incidente.
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Nuevas características
Según la Secretaría de Seguridad Pública (SSP-SP), Las nuevas cámaras realizarán reconocimiento facial y leerán las matrículas de los vehículos. También contarán con características como conectividad mejorada, con posibilidad de transmisión en vivo. El aviso especifica la integración del equipo al Programa Muralha Paulista, con capacidad de identificar prófugos y matrículas de vehículos robados o sustraídos.
Batallones elegidos
La distribución de nuevos equipamientos tendrá prioridad a batallones con mayor número de operaciones en eventos extremos, como Rota (Rondas Ostensivas Tobías de Aguiar) y Rocam (Rondas Ostensivas con Soporte de Motos).
Aprobado por los paulistas
El uso de cámaras operativas portátiles (COP) es apoyado por el 88% de los habitantes de la ciudad de São Paulo, según una encuesta de Datafolha publicada en marzo de este año. Ocho de cada diez encuestados dijeron que el equipo debería ser utilizado por todos los agentes y que la medida puede ayudar a prevenir acciones violentas.
Análisis:
El lanzamiento de la licitación del gobierno de São Paulo para la contratación de 12,000 nuevas cámaras corporales para la Policía Militar trajo cambios significativos al modelo actualmente en funcionamiento. Los expertos en seguridad pública señalan que el nuevo modelo podría perjudicar futuras investigaciones, al dejar la responsabilidad de encender los equipos a los agentes de policía en el terreno.
Aunque el gobierno ha prometido agregar nuevas funciones a las cámaras corporales, el aviso reemplaza algunas funciones. Las nuevas cámaras perderán atributos esenciales para monitorear el uso de la fuerza y se convertirán en meros instrumentos operativos para la policía.
Los estudios indican que las cámaras que graban de forma ininterrumpida tienen un mayor impacto a la hora de reducir el uso excesivo de la fuerza. Además, una investigación realizada por la Fundación Getúlio Vargas, publicada en 2023, demostró que los batallones de la Policía Militar de São Paulo con cámaras corporales redujeron en un 57% el número de muertes resultantes de la intervención policial, sin comprometer la eficacia de su trabajo.



